Semana Cultural de El Progreso «Haciendo barrio»

Hay quien dice que el barrio del El Progreso tiene esta denominación tras la llegada del ferrocarril a la ciudad. Vías de comunicación que aseguraban prosperidad, o al menos crecimiento en las estribaciones de sus raíles. Otros comentan que el nombre atestigua una ambigüedad en su nacimiento, un claro rango de aprendizaje para seguir progresando.

En el barrio, sus vecinos, la materia prima de la que se nutre sus calles, hablan de futuro y esperanza. Orgullosos marcan sus raíces y asumen la avenida Padre Tacoronte como la arteria principal a la que insuflar sangre y oxigeno cada día. Llueva, haga frío, granice o atice un sol de justicia. Las vitaminas son los propios vecinos. Ellos se organizan, ellos crean actividades, ellos hacen barrio.

Carmelo Vera mira siempre desde arriba. El que fuera el primer presidente del colectivo vecinal de la barriada nos manda un sol de primavera, buen tiempo sin duda para la semana cultural de El Progreso. Y van 34 ediciones. Salvador del Amo, el actual presidente de la asociación de vecinos, sitúa a esta actividad en el mapa de la cultura de la ciudad. Convencido del asociacionismo entre los vecinos de la zona, se enorgullece con el trasiego de gente que visita, participa y disfruta del programa de actividades. Estamos en el atlas de la ciudad parece decir su voz en off.

Siete días de actividades con una protagonista; la mujer. Esta semana cultural tiene su homenaje. El programa recoge certamen de poesía, teatro, concursos, bailes y música con acento femenino. Candela  Villa, la artista encargada del taller de pintura recibe a todos con sus trazos tribales en el portón del centro de la asociación. Pinturas para los pequeños y buen ambiente para dar la bienvenida. Una alegría poder participar desde dentro en esta semana cultural nos dice Candela. Los talleres se llenan de participantes, y lo más importante, se llena de pasión, comenta mientras pinta el rostro de un crío del barrio.

Sandra, desde la oficina de información, atiende fielmente con una gran sonrisa a todos los que demandan sus dudas, eficaz, apunta todo, no vaya a ser que algún ganador de algunos de los concursos reclame, nos dice con sorna. Ella es la agenda del centro.

Cati ejerce de guía y nos muestra con entusiasmo todo el centro. Sala de encaje de bolillos, donde doce mujeres entretejen una maraña infinita de hilos sin levantar la cabeza para saludar. Eso sí, nos preguntan de dónde venimos, cuándo sale el reportaje y si han visto la exposición de mantillas. Puntada en el “mundillo” y concentración de guerreras antes de una batalla tejidos.

La Asociación de poesía MIGAS, tiene todo listo, la métrica sólo entiende de rimas y con dulce parsimonia, el promotor de la actividad, coloca una a una las sillas como si estuviera engarzando sílabas.

 

Genaro García, el pastor, muestra orgulloso los utensilios artesanales de madera, nos muestra una foto con el rebaño y la alcazaba en segundo plano. Es “dueño” del pasillo central, desde ahí, dirige y vigila con sabor nostálgico al resto del “equipo”.

El salón de actos está lleno, los actores dan vida con mucha ilusión un sainete, que con destreza destilan desde el escenario. Muchas risas y muchos aplausos.

Quedan días y muchas actividades, muchos premios que la Fundación CB pone a disposición de la asociación, para que a modo de recuerdo, la semana cultural, no sólo dure siete días, al menos el recuerdo, desde la estantería de cada casa y participante , luzca los trescientos sesenta y cinco días del año. Lo importante al fin y al cabo es crear vida, seguir dando aire al pulmón del barrio, hacer barrio.

 

A mi ciudad de patios cóncavos como cántaros
y de calles que surcan las leguas como un vuelo
a mi ciudad de esquinas con aureola de ocaso
y arrabales azules, hechos de firmamento.

Borges

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Comentar (1):

  1. Teresa

    20 abril, 2018 at 13:16

    El miércoles estuve con mi madre, mi marido y mi nieta pequeña. La niña, encantada con su cara pintada y los mayores de las exposiciones, de saludar a viejos y nuevos amigos y de compartir cultura con los vecinos del Progreso . Un abrazo desde Suerte de Saavedra.

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